Gestión de carteras

Servicio de inversión por el cual una entidad adopta de forma discrecional e individualizada todas las decisiones relativas a la composición y administración de una cartera de valores. La discrecionalidad implica que, en el ámbito de las instrucciones recibidas o donde se engloba el fondo, la entidad gestora puede adoptar en cada momento las decisiones que estime más convenientes, por tanto, cuando firma un contrato de gestión de carteras el inversor delega la adopción de decisiones de inversión.